lunes, 3 de agosto de 2009

Tiempo


Tiempo. Tiempo para contemplar con asombro el movimiento del dedo pequeño de mi pie derecho y su relación armoniosa con el resto de falanges, conscientes todas ellas de su lugar en el mundo, conscientes, cada una en su simpleza, de la gran complejidad del conjunto del que forman parte. Cinco son porque cinco debían ser. Tiempo para rebuscar por dentro mi esencia, para encontrarla y volverla a esconder y volverla a mostrar. Tiempo para seguir planteando preguntas para las que me tendré que inventar las respuestas. Tiempo para contarme todos y cada uno de los lunares que adornan mi cuerpo, 64 en el brazo derecho. Tiempo para leer todo lo que está escrito y tiempo para escribir todo lo que quede por escribir. Tiempo para perder la noción del tiempo. Tiempo para olvidar lo que merezca ser olvidado y para grabar en piedra lo inolvidable. Tiempo para regalar incluso a quien no se lo merezca y tiempo para compartir con quién sí lo haga. Tiempo para asumir el paso del tiempo. Tiempo como para echarle de comer a los cochinos. Tiempo. Tiempo. Tiempo.

2 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

El tiempo que se acumula en silencio en tus versos.. Muy bonito.. un placer leerte/..

Saludos fraternos
Un abrazo
Buena semana

Lapiz0 dijo...

tic tac - tic tac - tic tic tic tac - tic tic tac -tac tic - tac tic tac - tic tac - tic tac...
el tiempo pasa tan rapido cuando estas disfrutando y tan lento cuando estas pasandolo mal...
el tiempo pasa siempre igual, es uno el que no sabe contar ... tic tac!!!!

Un saludo

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